Acusan al Cicpc de haber matado a un adolescente en Las Mayas

Una comisión de funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas ultimó a Gleinder Octavio Betancur Jaimes, de 16 años de edad, en su casa, en el sector Las Mayas, en Coche, el martes a la 1:00 pm. Junto con su familia tenía dos meses de haber llegado de Guasdualito, estado Apure. Vinieron a Caracas en busca de una mejor calidad de vida.

Betancur era el quinto de seis hermanos. En su tierra natal estudió bachillerato en el colegio Fe y Alegría e integró un equipo de fútbol que en el pasado dirigió Sergio Omar Calderón, ex gobernador de Táchira. Aspiraba a llegar a formar parte de un equipo profesional.

Yasneidi Medina Jaimes, hermana del adolescente, relató que a esa hora de la tarde llegó una comisión de la policía judicial e irrumpió en el rancho, maltrataron a su madre y a cuatro de los hermanos para sacarlos de la vivienda.

Los policías casi hicieron rodar a Medina por unas escaleras, cuando la empujaron con su bebé de dos años de edad que llevaba en los brazos.

Los funcionarios se quedaron solos con el adolescente y luego se oyeron detonaciones. Hasta ayer en la mañana la familia no había visto el cadáver en la morgue, pero cuando sacaron el cuerpo para el Hospital de Coche observaron que tenía hematomas en el cuello.

Medina indicó que debido al poco tiempo que tienen viviendo en la zona no tienen amistad con nadie y su hermano, mucho menos. Un vecino les refirió que anteriormente en esa casa residía un hombre que estaba solicitado por homicidio.

Cuando Medina acudió al Cicpc a rendir declaración habló con un policía a quien le manifestó que se habían equivocado con su hermano porque este ni siquiera tenía amistades en la zona. El policía le respondió que sabían a quién buscaban. De la vivienda los funcionarios cargaron con el mercado que había hecho la familia, dinero en efectivo, toallas y otros objetos.

Explicó que además de buscar una mejor calidad de vida en la capital se vinieron porque a uno de sus hermanos le ofrecieron un trabajo en una empresa transnacional. Hasta ahora la familia no ha manifestado si se regresa al estado Apure o continúa en Caracas.

“Los policías se equivocaron. Pedimos que se haga justicia aunque con eso no vaya a recuperar a mi hermano. Denunciaremos lo sucedido ante el Ministerio Público”, aseguró.

La familia no tiene los recursos necesarios para los gastos de velorio y sepelio de Betancur. Una vez que sea sepultado, la familia acudirá a una ONG de derechos humanos en búsqueda de ayuda para que se inicie una investigación.

Agregó que la comisión policial se llevó de la calle una moto que estaba estacionada cerca de su casa, que no pertenecía a ninguno de la familia y ahora el dueño del vehículo quiere que los Betancur se la paguen.

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