Pdvsa importará combustibles: La mentira, la farsa y el fracaso se hacen inocultables

A confesión de partes, relevo de pruebas…

Esta frase constituye un axioma jurídico que significa de manera clara e inequívoca que quien confiesa algo, libera a la contraparte de tener que probarlo. Vale decir que cuando alguien admite su error o falta, no sería necesario indagar acerca del error cometido: bastaría con que lo haya reconocido.

Pues bien justo eso es lo que significa la información que nos deja saber hoy la agencia de noticias Reuters cuando afirma que:

PDVSA negocia con Trafigura intercambio de más de 10% de producción crudo de Venezuela por combustibles importados para uso doméstico”.

Con esta información PDVSA confiesa que, aun teniendo el crudo, sus refinerías no están en capacidad de procesarlo para producir ni gasolina ni diésel, de modo que entregamos el crudo para que nos den gasolina y diésel.

En todo caso lo del intercambio de crudo por productos con Trafigura, no resuelve el problema. Tal vez resuelve, el suministro de gasolina (nos parece más difícil encontrar diésel en el mercado) intercambiando el valor del crudo entregado por el mismo valor en productos, con la “ventaja” para PDVSA de no requerir carta de fianza bancaria. Negocio simple, PDVSA factura a Trafigura el crudo y ésta factura los productos a PDVSA, liquida ambas facturas y si queda una diferencia en el monto (comisión o margen de ganancia que será doble, por una parte la de PDVSA y por la otra, la del vendedor del combustible.

Sin embargo, estemos claros, PDVSA no puede refinar su crudo porque sus refinerías -altamente sofisticadas y complejas, orgullo nacional y con capacidad de procesar importantes volúmenes de crudo pesados con máxima eficiencia y producir volúmenes de gasolina Premium aceptadas por el exigente mercado de los Estados Unidos- están destruidas, colapsadas, paralizadas por la negligencia, la ineptitud, la impericia y la irresponsabilidad de quienes han dirigido la industria durante los últimos quince años. Ni más ni menos.

Así de sencillo, la mentira, la farsa y el fracaso se hacen inocultables. Esperamos que ahora sí, aquellos que, por años, decían que PDVSA estaba funcionando porque había gasolina y diésel en las estaciones de servicio ahora acepten la dura y cruda realidad. También deberán aceptar, esa cruda realidad, todo el sector corrupto de la FANB que junto a la banda de corruptos que son sus socios para delinquir. Ellos, han mantenido el contrabando de combustibles por tierra, ríos y mares, por años desangrando el patrimonio nacional. Son delincuentes, traidores a la patria y han alimentado también con ese contrabando, las operación de los narcotraficantes para producir cocaína, dónde la gasolina y el diésel son factores vitales.

Ah, por cierto, tampoco hay lubricantes en el mercado nacional, la moderna planta de lubricantes de la refinería de Cardón forma parte del tejido empresarial que el cáncer, destructor y corrosivo, se comió en PDVSA. Horacio Medina @unape

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