Retos que debe superar la MUD para ganarle al chavismo en las regionales

Este domingo Eugenio Martínez, periodista especializado en asuntos electorales, publicó un análisis en el que señala cada uno de los retos que debe superar la MUD para vencer al chavismo en las elecciones regionales.

El texto, difundido en el Diario de las Américas, menciona violaciones de la ley como la reprogramación de los comicios y la falta del proceso de sustitución de candidatos.

– Comicios reprogramados y parciales:

El artículo 162 de la Constitución establece que el período de los gobernadores es de cuatro años, por lo que la elección tuvo que efectuarse en diciembre de 2016. El CNE hizo un primer anuncio en el que indicó que los comicios se realizarían en julio y luego fueron reprogramados para octubre de 2017.

En este sentido, Martínez expresó que el cambio de fecha hace incierta la convocatoria a los comicios municipales, que constitucionalmente deberían celebrarse en diciembre de este año.

– CNE y TSJ no admitieron la sustitución de candidatos

La exigencia de la fraudulenta asamblea nacional constituyente de reprogramar la votación para octubre provocó que el CNE iniciara el proceso de inscripción de candidaturas sin haber realizado la convocatoria formal de la elección (violando la Ley Electoral), aclaró Martínez.

Para la inscripción de candidatos el CNE otorgó dos días (entre el 8 y 9 de agosto) y fijó un período extraordinario para sustituir estas postulaciones de apenas dos días (un mes antes de que la oposición realizara sus elecciones de base). Esta decisión contrasta con el lapso otorgado para los comicios regionales de 2012, cuando se otorgó un plazo de 73 días para la inscripción de candidaturas, y la sustitución de candidaturas se permitió hasta 10 días antes de la elección.

Según los artículo 62 y 63 de la Ley Orgánica de Procesos Electorales, los partidos políticos pueden sustituir sus candidatos hasta 10 días antes de una elección. Las elecciones de base se efectuaron el 10 de septiembre. Aunque los 49 candidatos que resultaron perdedores en estos procesos presentaron ante el CNE la renuncia a sus aspiraciones, para apoyar a los escogidos en las primarias, la autoridad electoral se negó a procesar las renuncias y la sustitución de candidatos. Esta decisión fue avalada por la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia.

La confusión en la oferta electoral pudiese provocar la dispersión del voto opositor. Técnicos electorales consideran que esta dispersión pudiese afectar el triunfo de los candidatos en al menos cinco estados.

– Sin observadores nacionales y sin simulacro

El CNE negó la acreditación como observadores nacionales de la votación del 15 de octubre a las principales organizaciones que han trabajado en esta área en la última década. Adicionalmente redujo las campañas informativas de la oferta electoral y eliminó de las fases de organización el simulacro de votación que tradicionalmente se realiza para que los ciudadanos puedan familiarizarse con los instrumentos de votación y la oferta electoral que presentan los partidos políticos.

Por otra parte, el cambio ideológico en la mayoría de los integrantes de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR) provoca que por primera vez en una década el CNE prescinda de una misión de acompañamiento internacional de esta instancia. En su lugar se fundamentará la legitimidad del proceso en el análisis que realicen los integrantes del Consejo de Expertos Electorales Latinoamericanos (CEELA), una instancia promovida y financiada por el gobierno venezolano desde hace una década.

– Miembros de mesa sin notificación

Para el proceso del 15 de octubre el CNE no sorteó a los miembros de mesa. Las rectoras electorales decidieron utilizar a los ciudadanos que fueron seleccionados para prestar el servicio electoral durante el año 2015. A la fecha se desconoce cuántos de los seleccionados han acudido a los cursos de capacitación y recibido su credencial para trabajar en la elección. Por otra parte, no existe certeza de los electores asignados a 10 mil de las 30.264 mesas de votación que serán habilitadas para este proceso.

– Sin tinta indeleble y sin control para voto asistido

El CNE decidió eliminar el uso de la tinta indeleble, que se colocó como mecanismo para reducir la usurpación de identidad, lo que afecta considerablemente la percepción de los ciudadanos sobre la transparencia del proceso. Además eliminó los controles del voto asistido, práctica que en el pasado se ha utilizado para que en centros pequeños o ubicados en zonas rurales los comisarios políticos del PSUV verifiquen por quién están votando los ciudadanos.

– Reducción de la infraestructura electoral

Para los comicios del 15 de octubre el CNE eliminó 75 centros de votación y siete mil mesas de votación. La reducción del número de mesas provocará que en algunos colegios electorales el promedio de votantes por mesa se ubique en 800 electores (el promedio nacional es de 535 personas por mesa). Si se registra una alta participación electoral el inusual número de electores en algunas mesas de votación pudiese complicar o impedir el ejercicio del voto. La reducción de la infraestructura electoral no fue informada a los ciudadanos.

Fuente: Asiesnoticias.com/ElNacional

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