“Seguramente habría llegado a la política en Venezuela”

Más de dos décadas viviendo en Texas y 30 años en EEUU respaldan la aspiración de Carmen María Montiel Ávila (Maracaibo, 1964) a convertirse en representante (diputada) por ese estado, uno de los más grandes del país, ante el Capitolio nacional.

Para ello debe saltar dos obstáculos: ganar la nominación en las primarias republicanas del 6 de marzo y con ello el derecho a postularse a las elecciones generales exactamente ocho meses después, el 6 de noviembre. En las primarias sólo sufragan militantes de su partido y allí Montiel compite con tres otros compañeros republicanos. De allí saldrá uno para enfrentar a quien gane las primarias demócratas. Todos en lucha por ocupar el curul de Gene Green, quien anunció en el otoño que no buscará una nueva reelección, luego de 24 años de labor parlamentaria.

Se trata del Distrito 29 de Texas, parte y a la vez periferia del gran Houston, zona mayormente hispana (60-77% dependiendo del área) y por ende demócrata. “Como periodista de Telemundo trabajé allí por más de 20 años y me mantengo activa como empresaria”, comenta Montiel vía telefónica.

-¿Por qué debutar de una vez en el Congreso y no como autoridad local?
-La política siempre me ha interesado, los periodistas tenemos esa debilidad. Seguramente también habría llegado a la política en Venezuela. Siempre fui muy activa y con opiniones muy claras sobre lo que pensaba era lo mejor para el país. Aquí, mi primera intención fue postularme a la alcaldía de Houston en 2019, donde hace tiempo no gana un candidato republicano, contrario a la tendencia de Texas como estado. Pero mi amigo y asesor en todo esto, Joseph McReynolds, me advirtió de esta opción que se abre con el retiro de Gene Green (demócrata). Entonces en noviembre empecé a acariciar la idea y me inscribí en diciembre (en la víspera de cumplir 53 años).

-Sería la primera venezolana en llegar al Congreso más cotizado del mundo…
-Esa no ha sido mi primera motivación para lanzarme, pero por supuesto sería un logro para una persona que viene de Venezuela y ha representado a su país en el exterior. Soy inmigrante de primera generación. Yo estudié Arte y Periodismo en la UCV, carrera que terminé en 1991 en East Tennessee State University (Magna cum laude).

-¿Cómo financiará su campaña?
-Con donaciones, eso es muy importante en este país. EEUU funciona gracias a los impuestos y la buena voluntad de la ciudadanía.

-A los 19 años fue Miss Venezuela y hoy a los 53 aspira llegar al Congreso. ¿Le gusta competir?
-También fui Miss Suramérica y finalista en el Miss Universo ante 81 candidatas (risas). La vida me ha dado esto. Es impresionante, el otro día estaba pensando que mi vida ha sido una competencia. Quizás el Miss Venezuela me preparó para esto. No le tengo miedo a la competencia. Siempre fui una muchacha preparada, me gustaba estudiar. Dicen que fui una de las Miss Venezuela más cultas. Luego fui periodista y empresaria. Mi experiencia ha sido muy amplia, me gusta hablar con la gente. Como reina visité hospitales muy pobres y hasta creé una fundación que cubría Venezuela, Perú y Ecuador. Toda mi vida me ha gustado ayudar.

-¿Cuáles son las principales necesidades del Distrito al que aspira representar ante Washington?
-Trabajo, educación y protección fronteriza. Aquí en Texas eso es fundamental.

-En general, los latinos son más proclives al Partido Demócrata. ¿Qué la llevó a militar en la tolda republicana?
-Yo estudié aquí, conozco la historia de este país. Soy ciudadana estadounidense desde 2001, aquí nacieron mis tres hijos. Cuando analizas, ves que los latinos somos conservadores, gente de fe, creemos en la familia y trabajamos con mucho orgullo; y esa es la base de la Constitución de EEUU y del Partido Republicano. El gobierno debe estar para servir, no para controlar. Ya perdí un país a manos de la corrupción y de la izquierda, no quiero perder otro. Aquí en EEUU empecé a percibir lo mismo en los ocho años del gobierno de Obama. Venezuela era una democracia ejemplo en América Latina, un país con tantas riquezas y hoy… Como republicana me enorgullece la actitud que ha tenido mi partido hacia Venezuela.

-¿Cómo evalúa el primer año de gobierno del polémico presidente Trump?
-La economía se está moviendo, los mercados han marcado récords, el desempleo bajó. Y al final de cuentas eso es lo que se espera de un gobierno, porque si el país está activo todos mejoramos. Ya estamos viendo cómo la reforma a los impuestos se está transformado en bonos para los empleados y rebajas en el costo de la electricidad. Tenemos que ver lo positivo. Lo negativo ha sido más una cortina de humo, una gran guerra mediática. Se ha gastado mucho dinero de los contribuyentes y hasta ahora no se ha probado nada contra Trump ni se probará. En este país todo el mundo es inocente hasta que no se demuestre lo contrario. Es hora de aprovechar el boom económico.

-¿Ejercería la política en Venezuela como pensó antes de emigrar?
-Por el momento mi futuro lo veo aquí, pero mi vida cambia tanto que quién sabe. No voy a Venezuela desde 2012, por razones de seguridad personal. Pero tengo familia allá y ahora también en muchos países, como nos está pasando a todos, hasta en Australia… Tengo sentimientos encontrados. A veces se pierde la esperanza, pero soy una mujer optimista y de fe, siempre he pensado que vamos a salir de esto y Venezuela será mejor, regresarán tantos cerebros que han emigrado. Pero para ello es necesario que haya un gran cambio, incluso de mentalidad.

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