Un grupo de presos políticos recluidos en El Helicoide, un centro de detención vinculado al Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), ha iniciado una huelga de hambre en protesta por las «condiciones inhumanas» que enfrentan y la grave vulneración de sus derechos.
La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEP) denunció que esta acción es un «acto extremo» de aquellos que continúan siendo víctimas de un patrón sistemático de maltrato y negligencia. A través de su cuenta en X, la organización alertó sobre las difíciles condiciones que viven los internos, incluyendo traslados arbitrarios, requisas abusivas y la suspensión de visitas familiares.
Los detenidos también enfrentan condiciones de hacinamiento extremo, alimentos en mal estado y la humillación constante hacia sus familiares, quienes intentan ejercer su derecho a brindar apoyo. La falta de atención médica oportuna y la tortura, tanto física como psicológica, son prácticas comunes que afectan la salud y dignidad de los prisioneros.
La JEP expresó su preocupación por las limitadas excarcelaciones anunciadas por la Fiscalía desde noviembre, que han estado restringidas a casos relacionados con eventos poselectorales, excluyendo a muchos que han estado en condiciones deplorables desde antes de esos sucesos.
La organización exigió urgentemente que se garantice la integridad física y psicológica de todos los internos en El Helicoide y pidió a las autoridades poner fin a las condiciones de tortura y maltrato presentes en este y otros centros de reclusión.
El partido opositor Voluntad Popular hizo un llamado a la comunidad internacional para que vigile la integridad de los detenidos en huelga y responsabilizó al régimen de Nicolás Maduro por la situación de los arrestados injustamente.
Con información de EFE

