El lunes 17 de marzo, un avión comercial de la línea local Lansa se estrelló en el mar un minuto después de despegar del Aeropuerto Internacional Juan Manuel Gálvez, ubicado en la isla de Roatán, en el Caribe de Honduras.

Según informes preliminares de la Aeronáutica Civil, la aeronave transportaba a quince pasajeros y dos pilotos al momento del accidente.
Jorge Corrales, subdirector de Aeronáutica Civil, indicó que, aunque se reportan varios lesionados, la situación es crítica. El avión, que se dirigía hacia La Ceiba, donde debía aterrizar en el Aeropuerto Internacional Guillermo Anderson, se incendiò tras impactar en el agua.
Los esfuerzos de rescate se complicaron debido a que el accidente ocurrió al caer la noche. Socorristas trabajaron rápidamente para trasladar a los heridos a un hospital de Roatán.
Sin embargo, la tragedia se agudizó cuando Wilmer Guerrero del Cuerpo de Bomberos de Honduras, informó que al menos seis personas habían perdido la vida en el incidente.
“Se rescataron 10 personas y nos acaban de informar del hospital que seis han fallecido”, declaró Guerrero. Inicialmente, se había reportado que había 17 ocupantes, pero posteriormente las autoridades confirmaron que el número total era de 18. Guerrero añadió que aún quedan ocho personas por rescatar, las cuales permanecen dentro de la aeronave, y se coordinarán esfuerzos para realizar operaciones de buceo.
La policía hondureña emitió un comunicado indicando que el avión Jetstream 41 “sufrió una aparente falla mecánica al momento del despegue”, lo que provocó que perdiera rumbo hacia La Ceiba.
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