El presidente Nicolás Maduro se pronunció este lunes sobre la repatriación de 199 migrantes venezolanos que se encontraban injustamente encarcelados en Texas, quienes ya se reunieron con sus familias en el país.
El mandatario instó al Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, y al Secretario General, António Guterres, a actuar con urgencia y exigir respuestas sobre la situación de los venezolanos detenidos en El Salvador. “La desaparición forzada es un crimen que debe ser denunciado y enfrentado”, expresó Maduro, instando a una postura firme contra estas violaciones de derechos humanos.
Durante su discurso, el presidente subrayó que el ataque a los migrantes representa un ataque directo a la identidad venezolana, orquestado por la extrema derecha fascista con el objetivo de desestabilizar el país y propagar el odio.
Maduro denunció que la criminalización de los migrantes, impulsada por figuras como Leopoldo López y María Corina Machado, forma parte de una conspiración más amplia contra el pueblo venezolano.
El presidente también destacó que la migración venezolana es el resultado de años de agresiones económicas y sanciones internacionales que comenzaron en 2017.
Sin embargo, a pesar de estas adversidades, ha habido un retorno gradual de aquellos que habían emigrado, lo que refleja la resistencia y la recuperación del país.
“La Patria se reconstruye con amor y unidad, a pesar de los ataques de aquellos que desearían ver nuestra nación en ruinas”, concluyó Maduro, reafirmando su compromiso con la defensa de los derechos de los venezolanos tanto en el país como en el extranjero. Convocó a todos los sectores de la sociedad a unirse en la lucha contra la injusticia y a alzar la voz por aquellos que no pueden hacerlo. “La dignidad de nuestro pueblo no se negocia, se defiende”, afirmó con firmeza.
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