Los precios del petróleo han registrado un aumento significativo en Europa y Estados Unidos, marcando el quinto día consecutivo de alzas, impulsados por las preocupaciones en torno a la oferta global y las recientes amenazas de Estados Unidos de imponer aranceles a los países que compren crudo venezolano.
El crudo Brent se disparó 88 centavos, alcanzando los 73,90 dólares por barril, el nivel más alto desde finales de febrero. Por su parte, el crudo West Texas Intermediate subió 94 centavos, cotizando a 69,94 dólares por barril.
La Administración de Información Energética de EE. UU. reportó una caída en las reservas de crudo, gasolina y destilados, lo que ha contribuido a la presión sobre los precios. Las existencias de crudo disminuyeron en 3,3 millones de barriles, superando las expectativas de los analistas, que predecían una reducción de 956,000 barriles.
La situación se ha visto agravada por la orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que autoriza aranceles de 25% a las importaciones de cualquier país que adquiera petróleo venezolano. Esta medida ha llevado al estancamiento del comercio de petróleo venezolano con su principal comprador, China.
Analistas han advertido que el descuento en las exportaciones de Venezuela podría llegar hasta el 35%, lo que podría generar cuellos de botella en la producción y pérdidas de ingresos que superarían los 4,900 millones de dólares, representando más del 10% del PIB del país.
El clima de incertidumbre en torno al suministro de petróleo ha llevado a los mercados a reaccionar de manera rápida, con un aumento en los precios que refleja las tensiones geopolíticas y las decisiones comerciales en curso.
Con información de El Nacional

