La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha estimado que aproximadamente 20 millones de personas se han visto afectadas por el devastador terremoto que sacudió Birmania en días recientes. El sismo, que tuvo una magnitud significativa, ha causado graves daños a infraestructuras y ha dejado a miles de personas en condiciones críticas.
Según el informe de la ONU, las áreas más afectadas incluyen regiones densamente pobladas donde la destrucción de viviendas y servicios básicos ha sido alarmante. La organización ha solicitado urgentemente asistencia humanitaria para los sobrevivientes, quienes enfrentan una crisis de salud y desabastecimiento de alimentos.
Además, la ONU ha destacado la necesidad de un acceso humanitario inmediato para proporcionar ayuda a las comunidades afectadas y coordinar esfuerzos de rescate y recuperación. Las autoridades locales y organizaciones no gubernamentales también están trabajando en la evaluación de daños y en la planificación de la respuesta a la emergencia.
La situación ha generado una respuesta internacional, con varios países ofreciendo ayuda y recursos para apoyar a las víctimas del terremoto. La ONU continuará monitoreando la situación y trabajando con las autoridades birmanas para garantizar que la asistencia llegue a quienes más la necesitan en este momento crítico.
Con información de EFE

