El Gobierno de Estados Unidos pidió este sábado a un tribunal de apelaciones que suspenda la orden de una juez federal de traer de vuelta al país a un migrante que fue enviado a la cárcel de máxima seguridad de El Salvador a pesar de que contaba con una orden que lo protegía de ser deportado.
Ábrego García, residente de Maryland y casado con una ciudadana estadounidense, fue detenido por las autoridades de inmigración el 12 de marzo y posteriormente trasladado al Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot) en El Salvador.
El Gobierno de Trump argumenta que García es miembro de la pandilla MS-13 (Mara Salvatrucha) y, por lo tanto, no tiene derecho a residir en Estados Unidos. Los fiscales sostienen que ningún tribunal tiene la autoridad para ordenar su regreso, dado que el país ha llegado a un acuerdo con El Salvador para enviar a supuestos miembros de pandillas al Cecot.
La jueza Paula Xinis dictó el viernes que la deportación de García fue ilegal, ya que él había solicitado asilo y poseía una orden que lo protegía de ser deportado.
Los abogados de Ábrego García han presentado una demanda contra el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), argumentando que su cliente tenía derechos legales que debían ser respetados. Un funcionario del ICE reconoció ante el juez que la expulsión de García fue un «error», aunque defendió que las autoridades actuaron de buena fe.
El plazo para que el Gobierno cumpla con la orden de regresar a García a Estados Unidos es hasta la medianoche del lunes 7 de abril.
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