Cuando Carolina Desiree Pérez Flores cumplió 33 años, el pasado 4 de abril, pidió como regalo ver a Rubby Pérez, su artista favorito. El cantante, al enterarse del deseo de la comunicadora social, le envió un mensaje de felicitación en redes sociales. Cinco meses antes, en octubre de 2024, sufrió un accidente de tránsito donde su esposo perdió la vida; mientras ella logró sobrevivir milagrosamente.
Tras semanas de estar en el hospital retomó su vida, pero ahora debía hacerse cargo sola de sus dos hijos Ana y Nicole.
Con el fin de tener un momento de alegría, Carolina asistió, junto a una amiga y un amigo, a la discoteca Jet Set para disfrutar de su ídolo en vivo; era su primera salida social, luego del mencionado accidente. “Quería cantar, bailar, sentir que podía volver a vivir”, relata el diario dominicano De última hora.
A la mitad del espectáculo, el techo de este icónico lugar de Santo Domingo colapsó; Pérez Flores se convirtió en una de las víctimas mortales, según informó dicho medio, tal como ocurrió con Rubby Pérez. Además, ha trascendido que su amiga está ingresada en el Hospital Ney Arias Lora y su amigo, hasta este lunes, no había sido localizado.

Carolina Pérez era egresada de Comunicación Social de la Universidad O&M, “madre dedicada y empleada responsable. Su nombre y fotografía encabezan muchas historias en las redes sociales de muchas personas que lloran su partida”. Este miércoles, se llevaron a cabo sus funerales y fue sepultada por la tarde.
De acuerdo con BBC News, hasta ahora suman 124 personas muertas y más de 250 heridos; lo cual, reportan, convierte a este suceso en una de las tragedias más grandes ocurridas en República Dominicana.

