Una jueza federal en Estados Unidos detuvo el intento del expresidente Donald Trump de poner fin anticipadamente al programa migratorio conocido como ‘parole humanitario’, que beneficia a más de medio millón de migrantes procedentes de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití.
La decisión fue tomada por la jueza Indira Talwani, del estado de Massachusetts, quien fue nominada al cargo por el expresidente Barack Obama. Talwani anuló la orden de la administración de Trump que buscaba revocar el beneficio el próximo 24 de abril, y enfatizó que el programa debe mantenerse vigente hasta el vencimiento de los permisos individuales, los cuales fueron otorgados por un período de dos años.

La magistrada señaló que la revocación generalizada sin una revisión caso por caso viola los principios legales del programa, instaurado durante el mandato del presidente Joe Biden con el objetivo de ofrecer vías legales de migración y reducir la presión sobre la frontera sur de Estados Unidos.
El fallo representa un nuevo revés judicial para los planes de Trump de endurecer las políticas migratorias. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), liderado actualmente por la secretaria Kristi Noem, había justificado la revocación argumentando que el programa “no aporta un beneficio público significativo” y no ha sido efectivo para disminuir la migración irregular.
El ‘parole humanitario’ fue introducido en 2022 para ciudadanos venezolanos, y en 2023 fue ampliado a cubanos, nicaragüenses y haitianos, ofreciendo una alternativa temporal y legal a la deportación mientras se procesan sus casos migratorios.
Con esta decisión judicial, los beneficiarios del programa podrán mantener su estatus migratorio hasta el final del plazo otorgado por la administración Biden.
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