Virginia Giuffre, reconocida mundialmente por sus denuncias de abuso sexual y trata de personas vinculadas a Jeffrey Epstein y el príncipe Andrés de Gran Bretaña, falleció a los 41 años. Su familia confirmó que la causa de su muerte fue suicidio, ocurrido en su propiedad ubicada en Australia Occidental.
«Con el corazón profundamente roto, anunciamos que Virginia falleció anoche en su granja en Australia Occidental», expresó su familia en un comunicado. «Se quitó la vida tras una existencia marcada por el abuso sexual y la trata de personas«, añadieron.
La Policía de Australia Occidental indicó que los servicios de emergencia acudieron a su domicilio, ubicado en las afueras de Perth, tras recibir una alerta. Pese a los esfuerzos de reanimación, Giuffre fue declarada muerta en el lugar.
Virginia Giuffre, madre de tres hijos, se convirtió en una figura clave en la lucha contra el abuso sexual cuando, en 2019, acusó públicamente a Jeffrey Epstein de haberla traficado y obligado a mantener relaciones sexuales con poderosos asociados, incluido el príncipe Andrés, cuando ella tenía apenas 17 años. El príncipe Andrés negó en repetidas ocasiones las acusaciones.
Cabe recordar que Jeffrey Epstein fue acusado formalmente en julio de 2019 por tráfico sexual de menores y conspiración, cargos que negó. Un mes después, Epstein se suicidó en una prisión de Nueva York, dejando numerosos interrogantes sin resolver.
La trágica muerte de Giuffre resalta el devastador impacto de los abusos prolongados y reabre el debate sobre el apoyo que reciben las víctimas de trata y violencia sexual a nivel mundial.

