Bajo el sol abrasador del verano, cajas con alimentos se descomponen a la intemperie en el cruce fronterizo de Kerem Shalom, del lado de la Franja de Gaza. Aves de rapiña sobrevuelan las cajas de ayuda humanitaria que deberían ser distribuidas entre gazatíes que padecen una hambruna sin precedentes.
En la zona se apilan sacos de harina rotos, botellas de aceite expuestas al sol, paquetes de pasta cubiertos de moho y cajas perforadas de zumo. Algunas llevan los sellos de agencias de la ONU como UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos, así como de ONG como World Central Kitchen. No hay coberturas ni refrigeración.
El Ejército israelí asegura haber hecho su parte. «Tenemos aquí aproximadamente 1.000 camiones de ayuda humanitaria que ingresaron al lado de Gaza, esperando quedar recogidos y distribuidos por la comunidad internacional», explica a EFE este jueves el coronel Abdullah Halabi, jefe de la Administración de Coordinación y Enlace para Gaza.
«Israel, a través de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), facilita el cruce fronterizo y la ayuda procedente de fuera de Gaza, y ayuda a las Naciones Unidas y a la organización a transportar la ayuda a Gaza», clarifica el coronel. «La responsabilidad de transportar la ayuda dentro de Gaza recae en la organización humanitaria, a la que ayudamos en todo lo posible para que pueda realizar su labor», añade.
EFE
Lea también: EEUU ordena colocar una tobillera electrónica a más de 180.000 inmigrantes

