Al menos 16 adolescentes y ocho adultos fueron detenidos en Barcelona, estado Anzoátegui, mientras jugaban Carnaval en su comunidad, tras un operativo de la Policía Nacional Bolivariana y Polibolívar, ejecutado luego de una llamada anónima que los acusó, sin pruebas, de presuntos “actos terroristas”.
De acuerdo con denuncias de familiares, los jóvenes fueron presentados de forma telemática ante un tribunal y quedaron privados de libertad por los delitos de incitación al odio, traición a la patria y asociación para delinquir, sin que se les permitiera contar con defensa privada. Actualmente permanecen recluidos en el Centro de Detención de Polibolívar, en Las Casitas, junto a adultos y en condiciones que han sido calificadas como insalubres.
El exfiscal Zair Mundaray aseguró que a los adolescentes les habrían sembrado supuestas evidencias, como piedras y botellas, y afirmó que las imputaciones se realizaron “siguiendo instrucciones” del fiscal general del chavismo, Tarek William Saab. Mundaray responsabilizó del procedimiento al director de Polibolívar, José Gregorio Cano, y señaló a la jueza Indira Ortiz como quien ordenó la privación de libertad.
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