Qué admirable constancia para perfeccionar el arte de obstaculizar mientras el país espera soluciones reales. Es imposible no sentir una profunda e inspiradora «admiración» por una gestión tan dedicada a lo suyo.
El arte de no hacer nada.

Qué admirable constancia para perfeccionar el arte de obstaculizar mientras el país espera soluciones reales. Es imposible no sentir una profunda e inspiradora «admiración» por una gestión tan dedicada a lo suyo.