Un total de 14.000 ciudadanos damnificados se encuentran pernoctando en refugios provisionales y campamentos improvisados tras perder sus viviendas a causa del destructivo doble terremoto registrado en el país el pasado 24 de junio.
La gravedad de la contingencia habitacional obligó al despliegue de asistencia humanitaria de emergencia en las zonas más afectadas de la franja norte costera, donde las familias intentan resguardarse en instalaciones comunitarias adaptadas a contrarreloj ante el colapso de la infraestructura residencial.

