El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, denunció que una serie de documentos recientemente desclasificados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) revela la existencia de un plan continuado por parte de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro para manipular electrónicamente los resultados electorales en Venezuela entre los años 2004 y 2020. Durante un discurso transmitido desde la Casa Blanca enfocado en las presuntas vulnerabilidades del sistema de votación estadounidense, el mandatario afirmó que el complot estaba diseñado específicamente para favorecer al gobierno venezolano.
La acusación formal se fundamenta en un análisis técnico de la CIA fechado el 29 de junio, elaborado a partir de información recopilada durante casi 2 décadas. El reporte de inteligencia indica que el Ejecutivo venezolano poseía «probablemente cierta capacidad» para alterar los sistemas de votación electrónica a nivel interno, haciendo referencia directa a la plataforma tecnológica de la empresa británica Smartmatic, firma con la que el gobierno de Estados Unidos cortó vínculos comerciales en el año 2007.
A pesar de estas capacidades de interferencia, el documento técnico de la CIA aclara que no se dispone de evidencia definitiva que demuestre la ejecución de un fraude electrónico a gran escala. Del mismo modo, el informe de la agencia de inteligencia concluye de forma categórica que ni las autoridades de Venezuela ni la plataforma de automatización de Smartmatic contaban con las herramientas necesarias para alterar o influir en procesos electorales fuera del territorio venezolano o dentro de los Estados Unidos.
El expediente desclasificado detalla que, de cara a los comicios presidenciales del año 2012, los servicios de inteligencia bajo el mandato de Chávez coordinaron acciones con el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la empresa Smartmatic para alterar resultados mediante máquinas de votación preprogramadas. No obstante, el reporte recuerda que Smartmatic cesó todas sus operaciones en el país en el año 2018, luego de denunciar públicamente que la gestión de Nicolás Maduro infló las cifras de participación en más de 1 millón de votos durante la elección de la Asamblea Nacional Constituyente en el año 2017.
Finalmente, el informe cita fuentes confidenciales que alertaban sobre un plan similar estructurado en septiembre de 2020 para manipular las elecciones parlamentarias de ese año mediante la sustitución de votos reales por registros digitales manipulados. Pese a estas alertas, la evaluación base de la CIA sostiene que no ocurrió un fraude a gran escala en el año 2012 y concluye que el gobierno venezolano no requirió de una manipulación masiva para asegurar la victoria oficialista en los comicios legislativos de diciembre de 2020.
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