Una masiva avalancha de tierra y lodo provocó una catástrofe a lo largo de varios kilómetros en la zona fronteriza entre China y Nepal, destruyendo carreteras, hoteles y viviendas a su paso. Ante la magnitud del desastre, autoridades de China, Nepal y Corea del Sur han iniciado gestiones urgentes con agencias de viaje para coordinar la localización de grupos de peregrinos que se dirigían hacia el santuario del monte Kailash.
Reportes preliminares en redes sociales muestran impactantes imágenes de personas huyendo hacia las zonas altas de las colinas para salvar sus vidas mientras las fuertes corrientes de agua y sedimento arrastraban estructuras y habitantes de las localidades afectadas. Las autoridades temen que el número total de víctimas mortales y desaparecidos pueda acercarse al millar de personas mientras avanzan las labores de rescate en la región.

