El Índice de Precios al Consumidor (IPC) en Estados Unidos registró una aceleración al situarse en 3,7 % interanual durante el último reporte, marcando un máximo en los últimos cinco meses motivado principalmente por el repunte en el costo de la energía y los carburantes.
El incremento inflacionario aviva las presiones en el mercado financiero ante la posibilidad de que la Reserva Federal mantenga un ajuste en las tasas de interés. La noticia impactó de inmediato los principales indicadores de Wall Street, que registraron jornadas a la baja tras la divulgación de los datos macroeconómicos.

