Los máximos representantes de la tercera y cuarta economía mundial sostuvieron un encuentro estratégico esta semana en Tokio, donde el canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra japonesa Sanae Takaichi acordaron estrechar lazos en materia de seguridad económica y tecnología de punta. La visita oficial, la primera realizada por Merz a territorio nipón desde que asumió el cargo en mayo de 2025, busca consolidar un frente común ante el acelerado avance tecnológico y las crecientes tensiones comerciales globales.
Aunque los comunicados oficiales evitaron nombrar directamente a Pekín o Washington, analistas internacionales apuntan a que los acuerdos contienen mensajes implícitos frente al uso de políticas económicas como instrumentos de presión geopolítica por parte de ambas superpotencias. Esta cumbre bilateral refleja la urgencia de las potencias aliadas por diversificar alianzas y blindar sus cadenas de suministro ante un panorama internacional cada vez más fragmentado y competitivo.

