Las necesidades de recuperación en Venezuela tras los dos devastadores terremotos del pasado 24 de junio de 2026 se estiman en hasta 21.000 millones de dólares, según la Evaluación de Necesidades Posteriores al Desastre (PDNA, por sus siglas en inglés) presentada este martes. De acuerdo con una nota de prensa emitida por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), este monto contempla no solo la reconstrucción física de las zonas siniestradas, sino también la implementación de medidas orientadas a reducir las condiciones de riesgo e incrementar la resiliencia en la infraestructura nacional.
El informe técnico, liderado por el Gobierno venezolano con el respaldo de las Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial, precisa que los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 generaron daños y pérdidas evaluados en 14.831 millones de dólares a lo largo de siete estados afectados. La evaluación integral contó además con la asistencia técnica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, abordando los impactos sufridos en los sectores productivo, social e infraestructural.
El documento final fue entregado formalmente este martes en el Palacio de Miraflores por la directora para América Latina y el Caribe del PNUD, Michelle Muschett, a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. El acto de presentación institucional reunió a altas autoridades del Ejecutivo nacional, entre ellos el primer viceministro de Relaciones Exteriores, Oliver Blanco, junto a delegados diplomáticos de los organismos multilaterales, sentando las bases operativas para coordinar el marco de financiamiento y reconstrucción resiliente del país.

