
La víctima, originaria de Puerto Ordaz, viajaba como copiloto en un vehículo que fue tomado sin autorización por otro menor de 12 años, quien huía de las autoridades locales.
Una profunda consternación embarga a la comunidad venezolana en el exterior tras confirmarse la muerte del adolescente Anderson León, de 13 años, ocurrida la madrugada de este sábado 23 de mayo en la localidad de West Jordan, Utah (Estados Unidos). El jovencito, natural de Puerto Ordaz, estado Bolívar, perdió la vida luego de que el automóvil en el que viajaba sufriera un fuerte impacto vial.
Según reportes de los cuerpos policiales de la zona y la información difundida por el portal informativo Utahzolanos, León se encontraba dentro de un vehículo Toyota Corolla en compañía de dos amigos, de 12 y 13 años de edad. Los tres menores habían salido de sus hogares sin el consentimiento de sus representantes, utilizando el coche de la familia de uno de ellos. El volante estaba bajo la responsabilidad del niño de 12 años.
Persecución y colisión fatal
La patrulla policial del sector detectó el automóvil debido a que se desplazaba con maniobras erráticas por la vía pública. Al percatarse de la presencia de las autoridades, el conductor de 12 años aceleró para evadir a los oficiales, lo que desencadenó una breve persecución que terminó de manera trágica al impactar de frente contra otro automóvil particular.
El balance del siniestro arrojó las siguientes consecuencias: Anderson León (copiloto): Falleció de forma instantánea en el sitio del suceso a causa de la gravedad de las lesiones. Pasajero trasero (13 años): Salió completamente ileso del percance. Conductor del segundo vehículo: Se reporta en condiciones estables y fuera de peligro.
Ante la repentina e inesperada pérdida, los familiares del menor fallecido iniciaron una campaña de recaudación de fondos a través de plataformas digitales con el fin de poder costear los gastos de los servicios funerarios en territorio estadounidense.

