El Kremlin ha reaccionado a la propuesta de tregua de 30 días entre Ucrania y Estados Unidos, acordada en Arabia Saudita el 11 de marzo. Rusia ha indicado que no tomará una decisión sobre la tregua hasta recibir más detalles sobre los términos y modalidades de aplicación de la misma.
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha manifestado previamente su oposición a un alto el fuego temporal, argumentando que esto proporcionaría a las tropas ucranianas la oportunidad de reagruparse y rearmarse. En este contexto, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha señalado que es prematuro comentar sobre la tregua hasta que los enviados estadounidenses, Marco Rubio y Mike Waltz, informen sobre el contenido preciso del acuerdo.
Se espera que las conversaciones se realicen en las próximas horas, y Peskov no descarta la posibilidad de un diálogo directo entre Putin y el expresidente Donald Trump. La situación ha generado expectación, ya que las decisiones que se tomen podrían influir significativamente en el conflicto.
Mientras tanto, el canciller alemán, Olaf Scholz, ha declarado que «la pelota está ahora en el tejado de Putin», instando a Rusia a tomar una posición. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha expresado su desconfianza hacia Rusia respecto a la implementación de cualquier tregua, advirtiendo que Estados Unidos debe estar preparado para aplicar sanciones si Moscú no acepta la propuesta.
La comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollan estos acontecimientos, en un momento crítico para la estabilidad en la región.
Con información de RFI

