Un nuevo bombardeo perpetrado por las fuerzas rusas durante la madrugada de este lunes contra Kiev, la capital de Ucrania, causó la muerte de al menos 11 personas y dejó heridas a otras 46, de acuerdo con el balance provisional emitido por las autoridades municipales. El Servicio de Emergencias desplegó comisiones técnicas e infraestructura pesada en las zonas afectadas para ejecutar labores de remoción de escombros, mientras las cuadrillas de rescate e ingenieros civiles concentran sus esfuerzos en la búsqueda activa de posibles víctimas atrapadas en los niveles inferiores de las estructuras que colapsaron parcialmente tras el impacto de los proyectiles.
El alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klichkó, informó que las detonaciones provocaron severos daños materiales en tres distritos urbanos de la ciudad, donde múltiples bloques de viviendas residenciales sufrieron incendios de gran magnitud y desperfectos en sus bases arquitectónicas. Las unidades de bomberos y primeros auxilios debieron ingresar de urgencia a los inmuebles afectados para evacuar a los residentes atrapados por las llamas, logrando poner a salvo a decenas de ciudadanos, entre los cuales se contabilizan varios niños afectados por la inhalación de humo y el impacto de la onda expansiva.

