La familia de Ronald Ojeda, un exteniente venezolano asesinado en Chile, ha solicitado a las autoridades chilenas que investiguen la posible responsabilidad del país en su crimen. Como se recuerda, Ojedafue secuestrado el 21 de febrero de 2024 en Santiago por sujetos disfrazados de policías y, días después, encontraron su cuerpo en una maleta enterrada en un campamento irregular.
El abogado de la familia, Juan Carlos Manríquez, destacó que Ojeda contaba con asilo político en Chile y exigió una indagación sobre si las autoridades chilenas, por negligencia o desidia, revelaron su ubicación a los perpetradores. Esta situación se ha complicado tras un acuerdo de cooperación firmado entre Chile y Venezuela en enero de 2024, que muchos creen pudo haber facilitado el ataque.
Manríquez describió el crimen como un mensaje para disidentes, subrayando que este tipo de violencia no tiene precedentes en Chile y que se llevó a cabo con una sofisticación alarmante. La investigación ha empezado a desenmarañarse con la detención de varios implicados, incluidos miembros de la célula criminal «Los Piratas» de Aragua, quienes resultaron arrestados en operaciones policiales recientes.
La familia de Ronald Ojeda espera que la Fiscalía chilena profundice en las posibles fallas en la protección de su asilo y en la cadena de eventos que llevaron a su asesinato, lo que ha generado un profundo impacto en las relaciones entre Chile y Venezuela.
Con información de EFE

