El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, oficializó este miércoles 19 de agosto la declaratoria del estado de emergencia económica, social y ecológica en 15 departamentos del país. La medida gubernamental busca hacer frente a las graves consecuencias generadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el centro-oeste de la nación el pasado 10 de agosto, desastre natural que deja hasta la fecha un balance de al menos 314 personas fallecidas y 262 desaparecidas.
El decreto, que tendrá una vigencia inicial de un mes, faculta al Ejecutivo nacional para dictar medidas extraordinarias y ejecutar las operaciones presupuestales y de crédito público requeridas para atender la contingencia. Según el reporte de los organismos de rescate, la emergencia abarca a 471 municipios y contabiliza 262.154 damnificados y 4.437 heridos, sumados a importantes daños materiales que incluyen más de 30.000 viviendas destruidas y 302 edificios colapsados en las zonas afectadas.
Para la canalización y ejecución de los fondos de reconstrucción, la administración de De la Espriella anunció la puesta en marcha de un «fondo milagro», destinado a la recuperación prioritaria de vialidad, aeropuertos, centros educativos e infraestructura hospitalaria. Asimismo, el plan gubernamental contempla un paquete de alivios económicos temporales para las familias afectadas, que abarca subsidios de arrendamiento, esquemas de apoyo para el pago de servicios públicos, mecanismos de incentivo tributario y financiero, así como asistencia directa a comerciantes y pequeños empresarios golpeados por el sismo.

