Pequeños y medianos comerciantes del estado La Guaira iniciaron la reapertura progresiva de sus establecimientos para evitar la quiebra tras el doble terremoto del pasado 24 de junio. El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) advirtió que aún no existe un censo definitivo de los daños, pero estima que más de 250 locales de la región sufrieron afectaciones parciales o totales. El panorama varía según la zona: mientras que en el sector de Macuto los negocios de un solo piso registran una reactivación más rápida debido a los menores impactos estructurales, en localidades críticas como Caraballeda la parálisis es casi total.
En las zonas con mayores afectaciones de Caraballeda, apenas tres establecimientos lograron retomar sus operaciones comerciales: una panadería, una pollería y una tienda de víveres propiedad del comerciante de origen colombiano Alexander Pérez, quien relató que su local principal reabrió hace 4 días al no presentar fallas graves, pese a encontrarse rodeado de edificaciones multifamiliares en riesgo de colapso.
No obstante, Pérez sufrió la pérdida total de un segundo comercio de mayor envergadura que operaba en la denominada zona cero, ubicado dentro de su propia vivienda. Por su parte, las grandes cadenas comerciales de la entidad que no reportaron daños en su infraestructura, tales como las sucursales locales de Farmatodo y McDonald’s, permanecen cerradas al público tras ser reconvertidas provisionalmente por las autoridades en centros de refugio temporal y hospitales de campaña para atender la emergencia humanitaria.

