La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha denunciado que la compañía petrolera estadounidense ExxonMobil está llevando a cabo un lobby para promover sanciones por parte del gobierno de Estados Unidos, lo que podría tener graves repercusiones para las autoridades venezolanas. Durante una reciente declaración, Rodríguez responsabilizó a ExxonMobil por cualquier eventualidad que pudiera ocurrir a altos funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro.
Rodríguez apuntó específicamente a dos ciudadanos estadounidenses, Juan Zárate y Peter Williams, quienes, según ella, redactaron un documento titulado «Sanciones al petróleo venezolano, menos dinero significa menos poder». Este documento aboga por la revocación de la licencia 41 que permite a Chevron operar en el país.
La vicepresidenta argumentó que las sanciones han generado un éxodo masivo de venezolanos entre 2016 y 2020 y que ahora se busca repetir este fenómeno al eliminar licencias petroleras. En su discurso, calificó el documento como «pésimo» y cuestionó las intenciones detrás de su contenido, insinuando que podría estar relacionado con intentos de golpe de Estado o magnicidio.
Rodríguez también criticó a figuras de la oposición, como María Corina Machado y Juan Guaidó, acusándolas de fomentar sanciones que han perjudicado a Venezuela. En su intervención, afirmó que el gobierno de Irfaan Ali de Guyana actúa como un «empleado» de ExxonMobil, y sentenció que las acciones de Estados Unidos representan un «tiro en el pie» para su propia política exterior.
La situación se complica en un contexto donde la industria petrolera venezolana enfrenta desafíos significativos debido a la presión internacional y las políticas de sanciones. Delcy Rodríguez concluyó su declaración advirtiendo que cualquier ataque a las autoridades venezolanas sería directamente atribuible a los planes de ExxonMobil contra el país.

