Recientemente la Casa Blanca ha tomado la controvertida decisión de cerrar la oficina estatal responsable de la publicación de estadísticas económicas clave, incluyendo datos sobre inflación, empleo y Producto Interno Bruto (PIB), según informó el medio DW.
El 28 de febrero, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, disolvió el Comité Asesor de Estadística Federal, resultando en el despido de expertos que asesoraban al Gobierno a través de un correo electrónico. Además, la administración de Donald Trump ha ordenado la eliminación de miles de páginas y series estadísticas que habían quedado recopiladas durante los últimos 25 años.
Aunque no es la primera vez que un presidente de Estados Unidos queda acusado de manipular cifras que no le favorecen, economistas han manifestado que esta intervención es sin precedentes. Subrayan que las agencias gubernamentales y la Reserva Federal dependen de estadísticas fiables para implementar políticas monetarias efectivas.
La decisión ha generado preocupación entre analistas y economistas, quienes advierten que la falta de datos precisos podría afectar la capacidad del gobierno para tomar decisiones informadas sobre la economía del país.
Con información de DW

