Un escándalo se desató en un centro de uñas luego de que una clienta intentara irse sin pagar, alegando que quería el servicio “fiado”. La mujer, con antecedentes de hacer lo mismo en otros locales, provocó la reacción de la dueña, quien decidió arruinarle las uñas recién arregladas como forma de impedir que repitiera la práctica.
El hecho fue grabado y se viralizó en redes sociales, generando opiniones divididas: algunos usuarios apoyaron la medida como justa, mientras que otros la criticaron por considerarla excesiva.
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