La Vuelta a España quedó suspendida este domingo en Madrid tras una masiva protesta propalestina que desató el caos en la capital española. Manifestantes bloquearon el circuito final entre Neptuno y Cibeles, obligando a la organización a detener la competencia.
El incidente dejó al menos 22 policías heridos y dos detenidos.
Más de 2.500 efectivos policiales fueron desplegados, pero no lograron contener a los manifestantes que portaban banderas palestinas, pancartas con sandías y kufiyas, y coreaban consignas como “Palestina libre” y “No es una guerra, es un genocidio”. La tensión creció cuando algunos grupos derribaron vallas en Callao y Atocha, interrumpiendo el trazado de la carrera.
La protesta, que en días anteriores ya había afectado etapas en Cercedilla y Mos, se tornó más violenta en el centro de Madrid.
La organización decidió cancelar el sprint y la ceremonia de premiación prevista en Cibeles, reduciendo la etapa a un breve recorrido entre Neptuno y Colón. Entre los desalojados se encontraba el príncipe Alberto de Mónaco, invitado especial y anfitrión de la salida de la Vuelta 2026.
El director de la carrera, Javier Guillén, y la empresa organizadora Unipublic, priorizaron la seguridad de los ciclistas tras los reiterados ataques. Durante la jornada, los corredores recibieron insultos y objetos lanzados por algunos manifestantes.
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