Este 27 de junio, Venezuela conmemora el Día del Periodista en medio de un panorama desolador para la libertad de prensa: al menos 16 comunicadores permanecen detenidos por ejercer su oficio. Lejos de ser un día de celebración, la fecha se convierte en una denuncia sobre la sistemática persecución del régimen contra quienes informan.
Entre los casos más alarmantes está el de Ramón Centeno, preso desde 2022 por entrevistar a un narcodiputado. Su salud se ha agravado, y hoy está postrado. Víctor Ugas fue encarcelado tras discutir con un tiktoker oficialista. Carlos Julio Rojas, periodista y defensor de DD.HH., fue acusado de terrorismo y magnicidio sin pruebas.
Luis Eduardo López, reportero de La Verdad, está recluido en condiciones inhumanas. También están detenidos Ismael González, vinculado a Vente Venezuela; Roland Carreño, arrestado por segunda vez; José Camero, Biagio Pilieri, Julio Balza, Salvador Cubillán, Leandro Palmar, Rory Branker, Nakary Mena, José Amiel y su hijo, Carlos Marcano y Juan Pablo Guanipa.
Paradójicamente, en esta misma fecha, el régimen premió al programa de Diosdado Cabello, Con el Mazo Dando, por “su aporte al periodismo político”, y a Venezuela News, medio financiado por Camila Fabri, esposa de Alex Saab, ambos conocidos por sus campañas contra periodistas.
Hoy no hay celebración. Hay persecución, autocensura, exilio y miedo. Pero también resistencia.







