Un controvertido estudio de la American Chemical Society ha afirmado que las chiclets, o goma de mascar, comúnmente utilizada después de las comidas, puede liberar microplásticos en la saliva al ser masticada. Esta investigación, realizada por la Universidad de California en Los Ángeles, encontró que al masticar chicle, los usuarios podrían estar ingiriendo cientos o incluso miles de microplásticos por pieza.
El estudio indica que un solo chicle puede liberar hasta 600 microplásticos por gramo, y dado que una pieza de chicle pesa entre 2 y 6 gramos, esto representa una preocupación significativa para la salud. Los investigadores tomaron muestras de saliva cada 30 segundos durante un periodo de cuatro minutos mientras los participantes masticaban.
La preocupación por los microplásticos ha crecido en los últimos años, dado su impacto en la salud humana y el medio ambiente. Según el informe, tanto los chicles sintéticos como los naturales liberan microplásticos al masticarse, lo que plantea preguntas sobre la seguridad de estos productos.
Debido a esto, expertos como Debi Fry, directora de estrategia de Childlight, han instado a implementar controles de identidad más estrictos en la producción de estos productos y a concienciar a los consumidores sobre los riesgos asociados con el consumo de goma de mascar. Este estudio se suma a la creciente preocupación por la contaminación por plásticos en la alimentación y su potencial impacto en la salud de las personas.

