Seis miembros del último secretariado de la desmovilizada guerrilla de las Farc reconocieron este martes 8 de julio que reclutaron a más de 18.000 menores de edad durante el conflicto armado y calificaron este crimen como «un hecho injustificable que marcó de manera irreversible la vida de quienes quedaron involucrados».
«Reconocemos con profundo dolor que el reclutamiento y utilización de niños, niñas y adolescentes (…) fue una herida colectiva que dejó cicatrices hondas en el tejido social», expresaron en una carta dirigida a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) seis excomandantes de las Farc, incluido su último comandante, Rodrigo Londoño, y los senadores Julián Gallo y Pablo Catatumbo.
En noviembre pasado, la JEP imputó a los seis exjefes guerrilleros -entre los que también están Milton de Jesús Toncel, Pastor Alape y Jaime Alberto Parra- como «máximos responsables» por el reclutamiento forzado de 18.677 niños, niñas y adolescentes, principalmente entre 1996 y 2006.
Las imputaciones son también por «malos tratos, tortura, homicidio y violencias sexuales, reproductivas y por prejuicio».
En las filas de las Farc, «niños y niñas sufrieron violaciones, esclavitud sexual, uniones forzadas, desnudez forzada y otros actos sexuales violentos», señala el documento de la JEP.
Al respecto, los exjefes guerrilleros señalaron en la misiva de respuesta a la imputación que lo ocurrido es una «fuente de profundo sufrimiento» y que por esa razón aceptan ese «pasado», cuyas «consecuencias aún resuenan en el presente del país».
EFE
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