Familiares de presos políticos se concentraron en las inmediaciones de la Zona 7 de Boleíta, en Caracas, donde utilizaron megáfonos para hacer llegar sus voces al interior del centro de reclusión, con la esperanza de que sus seres queridos pudieran escucharlos.
La escena estuvo marcada por un profundo contenido humano. Madres, padres e hijos gritaron mensajes de amor, fe y resistencia, con el objetivo de recordar a los detenidos que no están solos y que continúan siendo acompañados por sus familias y por una comunidad que exige justicia.
Entre consignas y palabras directas, los familiares hablaron de unidad familiar, fortaleza espiritual y apoyo incondicional, reiterando que mantienen la esperanza de un reencuentro en libertad. “Seguimos aquí, sin rendirnos, con paciencia y con la certeza de que Dios está con nosotros”, expresaron algunos de los manifestantes.
La protesta, pacífica pero firme, también sirvió como un acto simbólico de resistencia frente a lo que califican como detenciones injustas, reafirmando que no cesarán en su lucha hasta lograr la liberación de todos.
La exigencia se mantiene intacta y fue repetida en cada mensaje lanzado al interior del recinto: libertad inmediata para todos los presos políticos.
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