
Debido al conflicto entre Israel y Estados Unidos contra Irán, el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz quedó restringido, bloqueando el suministro de crudo desde Oriente Medio. Ante esta situación, las refinerías de India —el tercer mayor importador de petróleo del mundo— se vieron obligadas a cambiar su estrategia comercial desde febrero para evitar el desabastecimiento.
Para cubrir este déficit, el país asiático incrementó notablemente sus compras de crudo procedente de Latinoamérica y África, específicamente de naciones como Venezuela, Brasil, Angola, Nigeria y Rusia, según datos comerciales reportados por Reuters. Gracias a este repunte en las compras, se estima que Venezuela suba un escalón y se posicione como el cuarto mayor proveedor de petróleo para India durante este mes de mayo.
Este giro logístico ya había provocado ajustes previos; en abril, India tuvo que suspender las compras a Irak por el freno en sus exportaciones, compensando el golpe de forma momentánea con crudo iraní bajo un permiso excepcional de Washington para mantener estables los precios globales.Para el cierre de mayo, las proyecciones indican que la nación asiática recibirá el grueso de su contingente alternativo desde Rusia, con un estimado de 1.9 millones de barriles diarios, mientras que la recepción de crudo iraquí caerá a apenas 41,000 barriles por día.

