En la madrugada de este 8 de diciembre, Carlos Vallecillo fue encontrado sin vida en su celda del centro penitenciario de Tocorón. A sus 34 años, Vallecillo se quitó la vida, presuntamente debido a una profunda depresión y a diversas enfermedades que padecía, las cuales fueron agravadas por la falta de atención médica que le fue negada por el régimen de Nicolás Maduro.
Días antes de su trágica decisión, Vallecillo había escrito una carta a su madre, en la que expresaba su dolor y preocupación por su hijo: “Madre bendición, lo siento mucho por hacerte pasar por toda esta situación… te escribo estas cortas letras para pedirte que cuides mucho de mi hijo… de nada me vale estar vivo si no puedo disfrutar de él”. Estas palabras reflejaron el sufrimiento y la desesperanza que vivió durante su encarcelamiento.
Carlos Vallecillo fue secuestrado el 29 de julio en Antímano, Caracas, mientras transportaba a una vecina a comprar medicinas en su taxi.
Desde entonces, su vida se convirtió en un calvario, marcado por enfermedades que le causaron abscesos en el rostro, deformaciones y fiebre constante.

