La narrativa del régimen sobre sus supuestas «excarcelaciones de buena voluntad» se vuelve a estrellar contra los datos reales. Según el último balance presentado este martes 29 de septiembre por la ONG Foro Penal —con fecha de corte al 28 de septiembre—, en las mazmorras de la dictadura todavía permanecen secuestradas 324 personas por motivos políticos.
De este total, 310 son hombres y 14 son mujeres (184 civiles y 140 militares). La cifra incluye además a 32 ciudadanos extranjeros o con doble nacionalidad, utilizados por la cúpula oficialista como fichas de canje en sus negociaciones. Aunque el número representa una disminución de apenas 20 personas respecto al reporte anterior (344 detenidos), defensores de derechos humanos recuerdan que el mecanismo de «puerta giratoria» sigue activo: liberan a unos pocos para lavar su imagen internacional mientras la amenaza de encarcelamiento sigue latente sobre todo el país.
Las recientes excarcelaciones, ocurridas tras la segunda ronda de conversaciones entre el chavismo y la oposición, no neutralizan el reclamo de familiares y colectivos civiles que exigen la libertad plena e incondicional de todos los detenidos. Tras la captura de Nicolás Maduro por parte de EE. UU. en enero de 2026 y la posterior ley de amnistía aprobada por el Parlamento de Delcy Rodríguez —calificada por las ONG como insuficiente y excluyente—, el régimen intenta vender una supuesta normalización democrática mientras mantiene las celdas llenas de disidentes.

