La Unión Europea (UE) anunció una nueva asignación de 120 millones de euros en ayuda humanitaria destinada a América Latina y el Caribe en 2025, con un enfoque prioritario en las poblaciones más vulnerables de Venezuela, Colombia y Haití. La medida responde al incremento de crisis provocadas por conflictos armados, inestabilidad política y desastres naturales.
La comisaria europea de la Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, expresó el firme compromiso del bloque comunitario con la región: “Ante el aumento de personas afectadas por la violencia y la inestabilidad, reafirmamos nuestro apoyo a las comunidades más necesitadas”.
Según Lahbib, los fondos permitirán a las organizaciones humanitarias continuar brindando asistencia vital en contextos donde la financiación es insuficiente. Además, parte del presupuesto fortalecerá las capacidades de preparación ante catástrofes, dado que la región se encuentra particularmente expuesta a los efectos del cambio climático.
El anuncio coincide con el primer aniversario del Memorando de Entendimiento sobre gestión del riesgo de desastres entre la UE y América Latina y el Caribe, firmado en Barbados en 2024. Este acuerdo fue uno de los principales resultados de la cumbre UE-CELAC celebrada en Bruselas en 2023 y ha consolidado la cooperación con entidades regionales como CDEMA, CEPREDENAC y la Comunidad Andina.
Desglose de la ayuda
- Venezuela: 38 millones de euros se destinarán a apoyar a cerca de 20 millones de personas necesitadas, con énfasis en salud, nutrición, educación y protección de grupos vulnerables.
- Colombia: 21 millones se enfocarán en poblaciones desplazadas y comunidades en zonas fronterizas, afectadas por la migración venezolana.
Desde 2015, más de 7,7 millones de venezolanos han emigrado, de los cuales más de 2,9 millones se encuentran en Colombia. Perú acoge a cerca de 1,5 millones y unos 500.000 residen en Ecuador, Chile y Brasil respectivamente.
Este nuevo paquete de ayuda refuerza la cooperación entre la Unión Europea y la región CELAC, profundizando la resiliencia y la preparación ante futuras emergencias.

