La crisis socioeconómica en Venezuela ha llevado a que la principal preocupación de sus ciudadanos sea la alimentación.

Un reciente estudio de las Naciones Unidas (ONU) reveló que al menos 5 millones de venezolanos viven en situación de inseguridad alimentaria. Los datos son alarmantes: 53 de cada 100 personas vive en pobreza extrema, 82 en pobreza general, y 85 gasta sus ahorros para poder comer.
Además, el 46% de la población se ve obligado a consumir alimentos de mala calidad.
Manuel Shuterland, economista, señala que la falta de datos estadísticos por parte del Estado dificulta el seguimiento de la situación real en el país. Desde 2015, el gobierno ha dejado de publicar cifras sobre pobreza, inflación y otros indicadores clave, lo que impide conocer las condiciones de vida de la población.
Según el Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO-ALEM), una familia de cuatro a cinco personas necesita alrededor de 540 dólares al mes para cubrir sus necesidades alimentarias, lo que significa que aquellos con ingresos inferiores a 500 dólares se encuentran en pobreza extrema.
A pesar de que desde 2022 se ha registrado un pequeño crecimiento económico, este no ha sido suficiente para mejorar las condiciones de vida de la población.
Shuterland destacó que el crecimiento del 2, 3 o 4% es insignificante en comparación con la pérdida del 70-80% del PIB que ha sufrido el país.

Además, el 60% de los ingresos empresariales se destinan a impuestos, sin que esto se refleje en mejoras en los servicios públicos.
Lea también: Exigen a Biden medidas urgentes para blindar a inmigrantes ante amenazas de deportación de Trump

