La violencia sigue siendo una de las principales amenazas para la niñez en América Latina y el Caribe, donde más de 53.000 menores fueron asesinados entre 2015 y 2022, según un informe conjunto de Unicef y la OPS.
El estudio, titulado “Violencia contra niños, niñas y adolescentes en Latinoamérica y el Caribe: Nuevos datos y soluciones”, advierte que la violencia afecta a los menores desde edades tempranas y en distintos entornos: hogar, escuela y comunidades con presencia de pandillas.
El director regional de Unicef, Roberto Benes, destacó que millones de niños y adolescentes viven diariamente expuestos a riesgos reales. Mientras la tasa de homicidios entre adolescentes varones de 15 a 17 años descendió de 17,63 a 10,68 por cada 100.000 habitantes entre 2021 y 2022, la de adolescentes mujeres se duplicó, pasando de 2,13 a 5,1.
El informe vincula esta violencia letal con el aumento del crimen organizado, el fácil acceso a las armas de fuego, las desigualdades sociales y unas normas de género nocivas que exponen cada vez más a las jóvenes.
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