Gladys y Nelson González, una pareja colombiana que había vivido en Estados Unidos durante más de 35 años, fueron deportados recientemente tras ser detenidos durante una cita rutinaria con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La pareja, que residía en Laguna Niguel, California, dejó a sus tres hijas, todas ciudadanas estadounidenses, solas en el país.
El incidente ocurrió el 21 de febrero, cuando Gladys, de 55 años, y Nelson, de 59, asistieron a una reunión programada con el ICE con la esperanza de regularizar su estatus migratorio. Sin embargo, la cita resultó en su detención inmediata y posterior traslado a un centro de detención.

Gabby, de 23 años; Stephanie, de 27; y Jessica, de 33, han quedado a cargo de su propio bienestar y han recurrido a plataformas de ayuda para salir adelante tras la deportación de sus padres. Gabby expresó su dolor, diciendo: «Nunca piensas que te podría pasar a ti… me arrebataron a mis padres de esa manera”.
Las hermanas denunciaron el trato que recibieron sus padres, a quienes esposaron y trataron como delincuentes durante su detención. Gladys y Nelson habían estado luchando por obtener la ciudadanía y eran parte de miles de indocumentados en EE. UU. que buscan regularizar su situación.
Este caso resalta las difíciles realidades que enfrentan muchas familias inmigrantes en Estados Unidos, donde la deportación puede separar a los padres de sus hijos ciudadanos. Las hermanas González continúan buscando apoyo mientras navegan por esta situación inesperada.
Con información de Semana