El periodista de La Patilla, Rory Branker, fue detenido arbitrariamente por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) durante la tarde de ayer. Su arresto se produjo en un contexto de creciente preocupación por la libertad de prensa en Venezuela.
Según informes, los funcionarios trasladaron a Branker a la sede del Sebin en El Helicoide, donde se le amedrentó y amenazó. Fuentes cercanas al periodista indican que su integridad física podría estar en riesgo, especialmente si su situación se hace pública. Además, un grupo no identificado de agentes del Sebin regresó a su domicilio, donde confiscaron dos laptops, lo que plantea inquietudes sobre la seguridad de su información y el trabajo periodístico.
Hasta el momento, no se han clarificado las razones detrás de su detención ni se conoce su estado actual. La situación ha generado un fuerte rechazo entre colegas y organizaciones defensoras de los derechos humanos, quienes exigen la liberación inmediata de Branker y el respeto a la libertad de expresión en el país.
La detención de Rory Branker se suma a una serie de ataques contra periodistas en Venezuela, en un entorno donde la presión sobre los medios de comunicación y los profesionales del sector sigue en aumento. La comunidad periodística y la sociedad civil están en alerta ante el deterioro de las condiciones para ejercer el periodismo en el país.
Con información de La Patilla

