La vicepresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Andrea Pochak, advirtió que las políticas regresivas adoptadas en Estados Unidos están teniendo un impacto negativo en gran parte de América Latina, contribuyendo al debilitamiento de la democracia en la región. Así lo expresó en una entrevista con la agencia EFE tras la publicación del informe anual del organismo.
Pochak, comisionada argentina para el período 2024-2027, subrayó que hay una tendencia generalizada a restringir la participación cívica, junto con un aumento de la represión de protestas sociales y del hostigamiento a periodistas. El informe de la CIDH identifica además el debilitamiento de la independencia judicial como uno de los desafíos más graves para la estabilidad democrática.
“El ataque a la justicia desde distintos frentes busca socavar el Estado de derecho”, afirma el documento. También se denuncia un aumento de la discriminación hacia mujeres, personas LGTBI y pueblos indígenas, mientras se normalizan discursos xenófobos y excluyentes.
En su capítulo sobre países con mayores violaciones, la CIDH mantiene a Cuba, Nicaragua y Venezuela en la lista negra por no permitir la cooperación institucional ni el acceso al territorio. Guatemala, por su parte, fue excluida este año debido a la apertura al diálogo del nuevo gobierno, que permitió una visita de evaluación.
La comisión también expresó alarma por la situación en Perú, marcada por retrocesos en justicia y derechos de memoria, y por la prolongación del estado de excepción en El Salvador. En este último caso, las autoridades han negado el acceso de la CIDH a las cárceles para revisar las condiciones de detención.
Pochak concluyó enfatizando que “todos los países enfrentan riesgos”, y elogió a naciones como Brasil, Colombia y Guatemala por su disposición a cooperar en la mejora de los derechos humanos.
Con información de EFE

