A casi dos años de perder el rastro de la profesional de la salud y de la menor en la región insular, sus allegados denuncian un estancamiento en el proceso de investigación.
Los familiares de la odontóloga María Catalina Rivas y de su hija de siete años, Alexandra Sofía Rivas, se concentraron formalmente frente a la sede del Ministerio Público para exigir un balance definitivo sobre el caso. A casi dos años de la misteriosa desaparición de ambas, el entorno de las víctimas padece una profunda incertidumbre ante la falta de respuestas claras por parte de los organismos del Estado que lideran las averiguaciones, las cuales se mantienen paralizadas a nivel técnico y judicial.
A pesar de que los cuerpos de seguridad activaron comisiones especiales de rastreo de manera inmediata tras la primera denuncia, los análisis de campo y las líneas de investigación no han arrojado hasta la fecha ningún resultado concluyente sobre el paradero de la madre y la niña. El expediente penal permanece bajo la evaluación de las autoridades científicas en la región insular, sin que se hayan podido determinar formalmente los factores que originaron el suceso ni se tengan indicios claros sobre las circunstancias que rodearon el hecho.
Durante la manifestación, los allegados expresaron su frustración frente al ritmo que arrastra el proceso y recordaron que la alerta tardía, la cual se formalizó diez días después de perderse el contacto directo con ellas, ha jugado en contra del desarrollo de las pesquisas. Los portavoces del grupo familiar calificaron como inaceptable el hecho de que, dada la urgencia y la relevancia de una desaparición que involucra a una menor de edad, todavía no hayan recibido resultados oportunos ni se maneje una hipótesis clara sobre el destino de ambas ciudadanas.

