La Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos emitió este viernes un fallo con carácter de precedente que transforma de manera radical los criterios para evaluar las solicitudes de asilo de ciudadanos venezolanos. Bajo la resolución vinculante en el caso «Matter of A-E-V-M», el organismo administrativo determinó que la salida de Nicolás Maduro del poder altera sustancialmente las condiciones del país de origen, modificando el concepto legal de «temor fundado de persecución» que servía de base para gran parte de los expedientes de protección internacional.
De acuerdo con la información publicada en el portal oficial de la BIA, la decisión se derivó del análisis sobre la petición de asilo formulada por una ciudadana venezolana. El tribunal consideró que el cambio en la jefatura del Ejecutivo en Caracas constituye un cambio de circunstancias en la nación, lo que faculta a los jueces de inmigración a reconsiderar si los solicitantes mantienen un riesgo real y personalizado de sufrir daños o represalias en caso de ser repatriados.
La medida establece una directriz obligatoria para todas las cortes de inmigración del país norteamericano, elevando la exigencia probatoria para miles de migrantes venezolanos con procesos abiertos. A partir de este precedente, la sola pertenencia a sectores opositores durante el mandato anterior no bastará por sí misma para la concesión del estatus de asilado, obligando a los peticionarios a demostrar un peligro específico frente a la nueva coyuntura política venezolana.

