La Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) interceptó un barco sobrecargado con 132 migrantes haitianos, incluidos niños y bebés, cerca de los Cayos de Florida. La operación tuvo lugar el pasado lunes, aproximadamente a 80 kilómetros al sureste de Marathon.
La embarcación, un velero de nueve metros, se detectó gracias a un avión de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y una aeronave de la Estación Aérea de la Guardia Costera de Miami. Las imágenes mostraban a decenas de personas apiñadas en la cubierta, sin protección adecuada contra el sol ni el oleaje.
Tras el avistamiento, la Guardia Costera desplegó unidades para interceptar el barco, llevando a cabo la operación sin incidentes violentos. Una vez rescatados, los migrantes fueron atendidos por el personal de la Guardia Costera, que se aseguró de que los pequeños y bebés recibieran la atención necesaria.
Los migrantes se repatriaron a Haití, resaltando una vez más las peligrosas condiciones a las que se enfrentan aquellos que intentan llegar a Estados Unidos en busca de una vida mejor. Esta interceptación pone de manifiesto la continua crisis migratoria en la región y los riesgos asociados con las travesías marítimas ilegales.

