Durante una rueda de prensa en el Despacho Oval, Elon Musk y Donald Trump se vieron sorprendidos por la distracción causada por X Æ A-Xii, el hijo de cuatro años de Musk. Mientras el multimillonario respondía a preguntas de los periodistas, su hijo hizo muecas, se subió a sus hombros y, en un momento, se hurgó la nariz, lo que llamó la atención de todos los presentes.
La conferencia tuvo lugar tras la firma de un decreto que busca mejorar la eficiencia gubernamental. A pesar de la seriedad del evento, la presencia del pequeño X se convirtió en el centro de atención. En un video que circuló en redes sociales, se podía ver al niño limpiándose los dedos en el histórico escritorio Resolute, utilizado por todos los presidentes de EE. UU. desde 1880.
Los seguidores de Musk expresaron su alegría al ver a X en el Despacho Oval, mientras que algunos críticos se mostraron preocupados por su comportamiento, señalando que podría resultar incómodo para Trump. Sin embargo, el expresidente no pareció molesto y describió a X como un «individuo con un alto coeficiente intelectual».
El evento, que comenzó con un enfoque en políticas gubernamentales, terminó atrayendo más atención hacia la dinámica familiar de Elon Musk, lo que demuestra cómo la vida personal de figuras públicas puede interceptar inesperadamente con sus responsabilidades profesionales.

