El deseo de perfeccionismo puede convertirse en una fuente de estrés si intentas controlar cada detalle; aprender a fluir con la imperfección te permitirá encontrar soluciones más prácticas. En el trabajo vivirás días de alta productividad, ideales para ordenar archivos, definir metas y cerrar pendientes que arrastrabas desde hace tiempo.
Permitir que los demás tomen la iniciativa en las relaciones interpersonales aliviará cargas innecesarias y reforzará la complicidad afectiva. Procura hacer pausas breves a lo largo del día para estirar el cuerpo y liberar la tensión acumulada en la espalda y los hombros.

